“…tuve hambre y me disteis de comer…”

“…tuve hambre y me disteis de comer…”

(Mt.25,31-46)

La solidaridad tiene rostro cada noche alrededor del ALBERGUE MÓVIL del Arzobispado. Cuesta tan poco entregar un momento de compañía, amor y alegría, abrir el oído y el corazón, no importa cuál sea nuestra condición. Un ejemplo lo grafica:

Dorita llegó contenta la última noche de nuestro servicio. Después de compartir con sus amigos los choripanes que repartimos, nuestra especialidad, se acercó a nuestro grupo para despedirse con gran efusividad:

  • Quiero decirles que vengo feliz cada noche que les toca a  ustedes, los quiero mucho, mucho. Gracias por regalarnos su tiempo, gracias por pensar en nosotros. De todo corazón les deseo la bendición de Dios para que a ustedes nunca les falte nada. Que Dios los acompañe, y nos dio un gran abrazo a todos.

Fue un inesperado y gran estímulo, justo el último día, precisamente de parte de los más sencillos y al terminar la jornada agradecimos a Dios, porque nadie es tan pobre que no tenga nada de sí para dar a los demás…  

LOS INVITAMOS A SER PARTE DE ESTA CRUZADA DE AMOR Y DESCUBRIR, JUNTO A MARÍA, EL ROSTRO SUFRIENTE DE CRISTO EN NUESTROS HERMANOS DE LA CALLE.

Hna. M. Ivonne y Equipo de voluntarios.

Diciembre 2018

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